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martes, 12 de enero de 2016

Cita con la gine

Hace 2 semanas fui a mi revision anual de gine, ya que me habían detectado unos  bultitos en el utero y había que mirarlos.
Le conté todo por lo que había pasado en estos meses, ya que ella no lo sabia y me dijo rápidamente: Quieres saber cuantos folículos tienes??
Me quedé sorprendida, y le dije que si. Realmente es algo que había echado en falta en la SS ya que por otros blogs sabia que se miraban los folis y después te decían que tal.
Pues allá que fue, con cara rara, me dijo rotundamente: Yo por privado te lo hago...
-El qué?
-Como tener, tienes óvulos, sí que es verdad que son muy poquitos, pero vamos que nada de menopausia precoz ni mucho menos, mi opinión es que como hay que biopsiarlos por la SS para que sea una niña (evitar hemofilia) pues no se han querido arriesgar a que sean de mala calidad o salgan niños y te quedes sin nada, por eso lo de la ovo. Pero que a seguir con las anticonceptivas por que aun eres fértil.
Y ahora como te quedas?????
Después de digerirlo un poco, me dijo, déjalo como una opción por si quieres un 2º hijo...así que aunque no quería que afectase...afectó y bueno, intento no pensarlo...ya que solo me queda esperar mi turno en la SS....
Por lo demás, soy una mujer ginecológicamente sana jeje.

lunes, 19 de octubre de 2015

Asimilación

El primer día después de la noticia, realmente estaba bien, fui a trabajar y aunque sabía que vendría el bajón, no me imaginé que iba a ser tan gordo.
Mi pareja y yo hablamos del tema y tomamos la decisión de la donación de óvulos, por 2 motivos claros:
-Yo quiero volver a experimentar un embarazo y una vez que esté dentro, ese/a pequeñ@ será totalmente mi hij@.
-La donación de óvulos, quita definitivamente del medio el nubarrón de la hemofilia, y creedme, es el mejor regalo que se le puede hacer a un hijo.
Así que todo esta decidido, nueva lista de espera y a seguir adelante, mientras tanto hay que vivir con el mayor entusiasmo posible.
El bajón como os decía llegó la semana pasada, mi cabeza comenzó a dar vueltas y a pensar, no se, me sentía inútil, pensé que aquella promesa que hice no la podría cumplir, que mi bebé, la que iba a tener mis ojos o mi sonrisa, esa no iba a venir conmigo...
Me bloqueé.
Se ha juntado con un resfriado y un bajonazo que no me deja cerrar el grifo, y el fin de mi contrato en la empresa en la que llevo 1 año y me encanta. No tengo ganas de salir ni de nada y tampoco muchas fuerzas, como lo justo y lo mismo amanece que veo atardecer desde el balcón del salón.
Se que tengo que salir de esto, no tengo motivos para estar así, y además las manos de ayuda cada día se multiplican más y más...
Pero es que me siento muy muy muy triste.

sábado, 17 de octubre de 2015

Resultados

Tenía 2 opciones, derrumbarme o luchar por aquella oportunidad que aun teníamos.
Tuve 1 día de asimilación y rápidamente me puse a investigar sobre plantas medicinales, pastillas naturales etc, algo que estimulase los ovarios o que fuera bien en mi caso, ahí descubrí la raíz de Maca. Que asco, la vomité el primer día, pensé que un sobrecito que costaba tan caro y que hablaban tan bien de el, seria útil sí o sí, así que fuimos a la farmacia a comprar capsulas vacías y rellenarlas de este asqueroso polvo para tomarme mis 8 pastillas diarias de maca, 8 de aceite de onagra y 8 de levadura de cerveza.
Como tenía muchas ganas de saber en que situación estaba, un día me senté a investigar, ya que la doctora mencionó muy sutilmente, la donación de óvulos.
Esto era algo que había que plantearse, por si no funcionaba todo lo anterior, pero se me presentaban muchas dudas, no sabía si lo hacía la SS, o si era por privado, si llevaría mi sangre o no...ufff un dilema. Lo que sí me encontré sin saberlo era la empatía de otras mujeres que no necesariamente eran de mi familia, cada vez que lo comentaba con alguien, me salían donantes de óvulos por todas partes, donantes sinceras y de corazón, que me querían o apreciaban y entendían mi situación, amigas, vecinas, compañeras de trabajo, mis primas, que pena que esto sea ilegal, pero el hecho de salir voluntaria sin pedirlo, se convirtió en un apoyo increíble en esos días para mi.
Los días pasaban y como me indicaron dejé las anticonceptivas y empecé a sufrir los primeros cambios, si tenemos en cuenta que con 20 años yo ya tomaba píldoras, imaginaos cuanto desconocía mi propio cuerpo.
Volví a tener la piel grasosa, el pelo se empezó a caer de una manera descontrolada, la sensibilidad de la piel fue extrema, me salió alergia al sol, no me podía ni depilar con cera por que sangraba sin parar, las erupciones eran monstruosas, pero todo me daba igual si el premio era mi bebé, todo merecía la pena.
Por fin empecé con el Omifín y los pinchazos, a esas alturas yo ya había recuperado un flujo transparente que solo recordaba de la adolescencia pero que duró poco por la nueva medicación, también dolores premenstruales y una gran hinchazón de barriga en la supuesta ovulación.
El último día de tratamiento, después de sacarme sangre, subí de nuevo a la 4ª planta del Hospital de la mujer de Sevilla y pedí mi cita, la ajustaron con mi regla y me la dieron para el 06/10...
Tengo que agradecer a mis jefes y compañeros de trabajo, comprensivos y siempre dispuestos a ayudarme, a cambiarme tareas o días libres, si no hubiese sido por ellos tendría más dolores de cabeza añadidos.
A esos amigos que salían a pasear solo porque yo me sentía hinchada o a los que preguntaban a diario, y sobre todo a mi pareja, no fue fácil, lo mismo lloraba a moco tendido , que me reía a carcajadas, fueron 2 meses de montaña rusa de sentimientos, mosqueos, salidas, vacaciones, lesiones de hombro....pasé por todo.
Me llegó el día de la cita, el 06/10/2015,  ¿Cuánto tiempo había pasado ya?
Daba igual, en cuestión de días empezaría o acabaría ya con todo.
El día antes, en una charla, yo dije que no las tenía todas conmigo, escuché la fe que tenían mis allegados, pero de nuevo salió ese instinto que me acompañó otras veces en esta aventura, y ese instinto me decía, Mamen, no .
Más de 1 hora y media esperando fuera de consulta, un mosqueo y con un intento de irme de allí, pero al final pasamos dentro.
Esta vez solo estaba una de las dos doctoras, yo en un último acto de fe, firme el consentimiento para empezar el tratamiento, aunque sabía que sería solo para el recuerdo.
Empezó igual de seria que la última vez:
-El tratamiento con Omifín no ha dado resultado, tienes el mismo numero de reserva ovárica, insuficiente.
Ahí mi fuerza se desplomó, sabía que no había más oportunidades.
Nos dijo que aun así llevaría nuestro caso a la comisión para que entre todos decidieran si se hacía o no (FIV) pero que si me quedaban por ejemplo 4 y son los últimos, pues son de poca calidad, y tienen que biopsiarlos y que alguno sea con suerte sano, vamos que lo olvidara.
Había una última opción, la donación de óvulos de una donante desconocida, con el mismo tipo de sangre y RH y rasgos físicos parecidos, pero... Había que ponerse de nuevo en lista de espera de 19 a 24 meses. Aunque si la comisión decidía que intentábamos la FIV perdía el derecho a la donación.
Que me lo pensara en 3 semanas que tardaban en llamarme, que no tomáramos la decisión de la donación a la ligera, porque existía el rechazo al bebe una vez nacido por parte de las madres, ya sabéis, que si no se parece a mi, que si es el hijo de mi marido con otra...chorradas, y evidentemente estábamos hablando de una vida.
Al final la lumbreras de la doctora nos dijo, a ver, que si lo hacéis por medios naturales podréis fecundar... - Hola, soy hemofílica, recuerdas?
Al final mi marido preguntó si había algún tipo de tratamiento que intentar y nos dijo que no, nos tomó los números de móvil, y nos fuimos

1ª Cita en genética.

La siguiente visita fue a hemofilia, ya no estaba la doctora Pérez, si no otro doctor mucho más joven, éste me miró mi historial médico con más detenimiento y sin dudarlo me dijo que sí, que la derivación a genética era correcta y viable, que solo faltaba esperar, eso si, que cuando llegase mi cita pasase primero por allí a recoger los resultados del análisis.Eso fue febrero de 2015.
Yo ya estaba concienciada y preparada, con deciros que me saqué seguro privado y todo porque ya había decidido hasta donde iba a nacer la criatura...pobre ilusa.
El tiempo fue avanzando, no me preocupé demasiado de eso ya que sabía que ahora tocaba esperar largo y tendido aquella cita, pues me equivoqué, fue antes de lo que me imaginaba, llamaron de la unidad de genética del hospital Virgen del Rocío para darme la primera cita en Mayo.
Para ser exactos justo el día antes de la final que jugaba el Sevilla F.C. en Varsovia, y diréis, y esto que tiene que ver? jajajaj Mucho, acudí sola porque mi marido se fue a Varsovia trabajando, por eso lo sé.
Por la mañana fui a recoger la analítica que me hicieron en la unidad de hemofilia/ hematología y la doctora Pérez me estaba esperando, me dio un sobre cerrado y me dijo, he estado esperando 14 años a que volvieras por aquí para darte esto en persona. A tu hermana le hizo falta pero no le sirvió de nada, pero solo a ti te lo doy en mano por que eres la única a la que le interesa tenerlo.
Yo no sabía que contenía aquel sobre con tanto misterio, me pidió que se lo diera al doctor de genética que el sabría lo que hacer. Eso hice, lo guardé y lo llevé en mi visita.
Reconozco que llegué tarde, tenía contratado el montaje de un cumpleaños y salí desde la otra punta de Sevilla con la hora justa, recibí una llamada al móvil por si me había perdido y les pedí por favor que me esperasen 10 minutos.
Al llegar conocí a Lola, la enfermera y al doctor, de fondo había una pared llena de fotos de bebes, tomé asiento acelerada ya que salí corriendo por aquella cuesta más los 4 pisos de altura hasta llegar a la consulta.
Me intentó relajar la enfermera y a mi solo me salió un:
-Esas son mis sobrinas!!!
Se volvieron a la par y me dijeron; -Estas segura? Hay muchos niños.
-Sin duda, son esas de la diadema.
A lo que el doctor añadió; -Pues a esas la hice yo.
yo eché a reír y le pregunte si su padre también tendría algo que ver y el replicó:
-Sin mi esas niñas no estarían aquí, así que también son mías.
Me hizo gracia y consiguió que me relajase un poco.
Me preguntaros donde estaba mi pareja y les expliqué que por motivos de trabajo se encontraba fuera del país, y ahí empezaron a darme papeles y citas.
Seminograma, analíticas de sangre por ambas partes, aunque por la mía eran triples.
Me dijo que me fuera detrás que me iba a explorar, tras la exploración que me dijo que todo estaba bien, me indicó que necesitaba coger peso como fuera, que para la próxima cita que iba a ser en Agosto tenía que venir con 46 kg.
Eso para mi es un trauma, no engordo ni queriendo, fijaos, y sin saberlo ese fue el menor de mis males.
De momento recordé que no le había dado la carta de la doctora, asi que la saqué y le indique que la leyera, que se la mandaba la hematóloga.
Estaba apoyado en la mesa leyendo y de momento se echó para atrás, me dijo;
-¿Eres madre?
-No, estuve embarazada pero no nació por que era varón hemofílico.
-¿Sabes lo que es esto?
-Eh, no.
-Tenemos el gen exacto de un hemofílico de tu familia, gracias a esto podemos descartar 100% la anomalía y traer embriones sanos.
Yo me quedé helada, no me estaba enterando muy bien de aquello, como que el gen, la anomalía, ¿de dónde había salido eso?...De momento una lucecita se me vino y recordé que a mi bebé le sacaron el liquido amniótico en Sevilla, ¿Recordáis? Y cuando entré en la clínica uno de las cosas que autoricé fue que le hicieran una especie de análisis o estudios al embrión, porque era muy importante. En su momento no sabía por qué, pero es que no quedaban hemofílicos vivos en mi familia, el único era él y así podríamos tener una ayuda en un futuro.
A mi hermana no le sirvió porque ella no era la madre ni la hija del hemofílico, o sea que no era compatible al 100%.. Si embargo yo sí.
A ese medico de momento se le iluminó la mirada, y me dijo, -¿sabes lo que significa esto? Podemos traer un varón sano.
Su ilusión contrastaba con mi miedo, un pellizco enorme que me dio en el estomago.
-Doctor, ¿pero es seguro al 100%?
-No hombre, habría que esperar y hacer amniocentesis, porque podría fallar algo.
Ahí fue cuando dije,NO.
-Lo siento mucho doctor, pero usted me pone una niña y yo tan feliz, o una niña sana y mejor aún, pero yo no quiero pasar de nuevo por eso.
Él insistió una vez más, me dijo que de aquí al día que tenga que volver con todas las pruebas, que ese día le dijera mi respuesta, que me lo pensase bien.
La verdad es que le entendí, pero que me entienda él a mi, es algo muy duro, que si no sale bien, yo no levantaba cabeza nunca más.
Para acabar la visita, me dieron un consentimiento que debía traer firmado por los 2 para empezar el tratamiento. Se volvió y le pidió a la enfermera que me adelantase la cita ha mediados de julio, 16/07/15, mi santo.
Le pregunté cuanto más había que esperar, y me dijo medio sonriendo que en Septiembre u Octubre ya estaría con la transmisión de embriones.
Vamos...Embarazada en Septiembre.

viernes, 16 de octubre de 2015

Mi primer embarazo; la noticia.

Octubre del 2000, 19 años. Llevaba año y pico de relación con mi antigua pareja y algo dentro de mi me decía que no estaba todo "normal".
Lo hablé con él, le dije, creo que estoy embarazada.
En ningún momento me faltó el periodo, solo era una sensación, un algo que dentro de mi decía que ahí dentro tenía algo nuevo.
Justo la noche siguiente esperé a que mis hermanos se acostaran y le dije a mi madre:
 -Mamá tengo que hablar contigo.
No me esperaba saltos de alegría, ni enhorabuenas, pero sí algún abrazo de apoyo y compresión.
Solo le dije lo mismo que a mi pareja:
 -Creo que estoy embarazada.
Sus ojos se tornaron a odio, a reproche y a decepción.
Entiendo lo que pudo sentir ella en ese momento, su pequeña de 19 años embarazada con un novio estudiante mientras ella solo tenía la EGB, ¿de que iba a comer ese bebé?
Imagino que tal y como subió esa escalera el nubarrón de la hemofilia se posó sobre su cabeza.
Yo sabía por donde iban los tiros pero como jamás se sentaron conmigo a decirme claramente las cosas, yo me sentía muy confundida.
Al día siguiente por la mañana vino a casa mi tía, ella fue la que me acompaño al medico a hacerme las pruebas oportunas, ya que mi madre, bueno mi madre, no me quedó muy claro si no podía o no quería.
La doctora amablemente nos mandó a urgencias para que me hicieran el test de orina.
-POSITIVO.
La enfermera solo dijo eso...
Nos fuimos derechitas a consulta, cogidas de la mano.
Lo siguiente lo recuerdo borroso, hablaban de citas con la matrona, me pesaron y me midieron y yo solo iba y me ponía donde me decían.
Llegué a casa y me fui sin hablar a la cama a tirarme a llorar.
Tal y como avanzaba el día se fueron enterando mis tías y mis hermanos, y mi vergüenza iba creciendo.
Esa tarde le di la noticia a mi novio, no recuerdo muy bien de que hablamos exactamente, solo recuerdo un continuo, -Mi padre me mata.
Tengo que reconocer que como mi novio no se lo quería contar, lo forcé a ello.
Al día siguiente fuimos por la tarde a su casa, estábamos todos sentados en el salón y su hermano me decía:- Que te pasa? Que seria estas.
Yo solo sabía hacerle señales a mi novio para que lo soltara y nada no hubo manera, no podía el pobre, así que nos fuimos.
Al llegar a la calle me retorcí de dolor, le dije que me dolía la barriga a rabiar, que me subiera, el pobre no quería, normal, pero se dio cuenta que algo serio me podía estar pasando así que me cogió en brazos y me subió de nuevo.
Abrí la puerta con el pie y todos se quedaron atónitos preguntando que pasaba, se pusieron en pie y preguntaban:- Que te duele? Que ocurre? Por Dios hablad!!
El pobre soltó  un grito : Está embarazada!!!
De momento dieron un paso atrás todos, el hermano se enfadó, el padre desapareció, la madre me quería llevar al medico.
Le explicamos a la pobre que podría tener complicaciones por que yo era hemofílica, un shock!
Imaginaos, una enfermedad y un embarazo...
Se vistieron y me llevaron a casa, fueron a hablar con mi madre y quedó todo en claro.
Mi madre soltó algo parecido a: -Pues a su casa viene.
Hoy en día tengo que decir que yo decidí poco sobre mi futuro y el de mi bebé.