Tenía 2 opciones, derrumbarme o luchar por aquella oportunidad que aun teníamos.
Tuve 1 día de asimilación y rápidamente me puse a investigar sobre plantas medicinales, pastillas naturales etc, algo que estimulase los ovarios o que fuera bien en mi caso, ahí descubrí la raíz de Maca. Que asco, la vomité el primer día, pensé que un sobrecito que costaba tan caro y que hablaban tan bien de el, seria útil sí o sí, así que fuimos a la farmacia a comprar capsulas vacías y rellenarlas de este asqueroso polvo para tomarme mis 8 pastillas diarias de maca, 8 de aceite de onagra y 8 de levadura de cerveza.
Como tenía muchas ganas de saber en que situación estaba, un día me senté a investigar, ya que la doctora mencionó muy sutilmente, la donación de óvulos.
Esto era algo que había que plantearse, por si no funcionaba todo lo anterior, pero se me presentaban muchas dudas, no sabía si lo hacía la SS, o si era por privado, si llevaría mi sangre o no...ufff un dilema. Lo que sí me encontré sin saberlo era la empatía de otras mujeres que no necesariamente eran de mi familia, cada vez que lo comentaba con alguien, me salían donantes de óvulos por todas partes, donantes sinceras y de corazón, que me querían o apreciaban y entendían mi situación, amigas, vecinas, compañeras de trabajo, mis primas, que pena que esto sea ilegal, pero el hecho de salir voluntaria sin pedirlo, se convirtió en un apoyo increíble en esos días para mi.
Los días pasaban y como me indicaron dejé las anticonceptivas y empecé a sufrir los primeros cambios, si tenemos en cuenta que con 20 años yo ya tomaba píldoras, imaginaos cuanto desconocía mi propio cuerpo.
Volví a tener la piel grasosa, el pelo se empezó a caer de una manera descontrolada, la sensibilidad de la piel fue extrema, me salió alergia al sol, no me podía ni depilar con cera por que sangraba sin parar, las erupciones eran monstruosas, pero todo me daba igual si el premio era mi bebé, todo merecía la pena.
Por fin empecé con el Omifín y los pinchazos, a esas alturas yo ya había recuperado un flujo transparente que solo recordaba de la adolescencia pero que duró poco por la nueva medicación, también dolores premenstruales y una gran hinchazón de barriga en la supuesta ovulación.
El último día de tratamiento, después de sacarme sangre, subí de nuevo a la 4ª planta del Hospital de la mujer de Sevilla y pedí mi cita, la ajustaron con mi regla y me la dieron para el 06/10...
Tengo que agradecer a mis jefes y compañeros de trabajo, comprensivos y siempre dispuestos a ayudarme, a cambiarme tareas o días libres, si no hubiese sido por ellos tendría más dolores de cabeza añadidos.
A esos amigos que salían a pasear solo porque yo me sentía hinchada o a los que preguntaban a diario, y sobre todo a mi pareja, no fue fácil, lo mismo lloraba a moco tendido , que me reía a carcajadas, fueron 2 meses de montaña rusa de sentimientos, mosqueos, salidas, vacaciones, lesiones de hombro....pasé por todo.
Me llegó el día de la cita, el 06/10/2015, ¿Cuánto tiempo había pasado ya?
Daba igual, en cuestión de días empezaría o acabaría ya con todo.
El día antes, en una charla, yo dije que no las tenía todas conmigo, escuché la fe que tenían mis allegados, pero de nuevo salió ese instinto que me acompañó otras veces en esta aventura, y ese instinto me decía, Mamen, no .
Más de 1 hora y media esperando fuera de consulta, un mosqueo y con un intento de irme de allí, pero al final pasamos dentro.
Esta vez solo estaba una de las dos doctoras, yo en un último acto de fe, firme el consentimiento para empezar el tratamiento, aunque sabía que sería solo para el recuerdo.
Empezó igual de seria que la última vez:
-El tratamiento con Omifín no ha dado resultado, tienes el mismo numero de reserva ovárica, insuficiente.
Ahí mi fuerza se desplomó, sabía que no había más oportunidades.
Nos dijo que aun así llevaría nuestro caso a la comisión para que entre todos decidieran si se hacía o no (FIV) pero que si me quedaban por ejemplo 4 y son los últimos, pues son de poca calidad, y tienen que biopsiarlos y que alguno sea con suerte sano, vamos que lo olvidara.
Había una última opción, la donación de óvulos de una donante desconocida, con el mismo tipo de sangre y RH y rasgos físicos parecidos, pero... Había que ponerse de nuevo en lista de espera de 19 a 24 meses. Aunque si la comisión decidía que intentábamos la FIV perdía el derecho a la donación.
Que me lo pensara en 3 semanas que tardaban en llamarme, que no tomáramos la decisión de la donación a la ligera, porque existía el rechazo al bebe una vez nacido por parte de las madres, ya sabéis, que si no se parece a mi, que si es el hijo de mi marido con otra...chorradas, y evidentemente estábamos hablando de una vida.
Al final la lumbreras de la doctora nos dijo, a ver, que si lo hacéis por medios naturales podréis fecundar... - Hola, soy hemofílica, recuerdas?
Al final mi marido preguntó si había algún tipo de tratamiento que intentar y nos dijo que no, nos tomó los números de móvil, y nos fuimos
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sábado, 17 de octubre de 2015
Baja reserva ovárica.
No te voy a mentir, me ilusioné.
Esta vez ya todo era correcto, solo faltaba comprobar que mi pareja lo tuviera todo en orden y a pasarme un verano genial.
Aunque entre medias la ginecóloga me detectó unos bultitos en el útero, y hasta que me dijo que eran de liquido, admito que me asusté, ya pensaba que no podría salirme nada mal.
Acudimos a las analíticas, al Seminograma y fuimos a la cita a recoger los resultados finales para empezar todo el proceso.
Recordáis aquella autorización firmada por los 2? Yo no la firmé, no se por qué, pero algo me decía que no la firmase.
Al llegar y llamarme, vimos que el doctor no estaba, en su lugar había 2 doctoras jovencísimas que a mi me parecieron muy serias, la enfermera tuvo una breve charla con mi marido sobre futbol y un segundo después empezó a hablar una de ellas.
-Mira Mª Carmen, hemos detectado un problema, después de recibir todas las pruebas, resulta que tienes un numero extrañamente bajo de reserva ovárica, igual porque llevas 14 años tomando pastillas anticonceptivas y éstas te han provocado una perdida masiva de ovocitos, no lo sabemos, con ese numero tan bajo, la seguridad social no realiza fecundaciones in vitro ya que no podemos contar con el numero mínimo de óvulos necesarios y en tu caso, necesitamos un numero mayor, ya que tenemos que biopsiar embriones.
Ahí justo fue cuando me di cuenta que el problema lo tenía yo, miré a un lado y al otro, incrédula y con un timbre de voz extremadamente bajo le añadí a la doctora;
-Pero si yo ya he estado embarazada, como voy a ser...
Como diciéndole, chiquilla te estas equivocando!!
Ella respiró y añadió, -eso fue antes de llevarte tantos años con las pastillas.
Yo flipé, si las pastillas eran de por vida, algo obligatorio mandado por un médico!!!!!!!
La verdad es que intentó relajarme tal y como añadía cosas, lo que pasa es que yo estaba en estado de shock.
Nos dijo que tal y como acabase las pastillas este ciclo no las retomase jamás, que esperase 1 mes, vamos, un ciclo sin pastillas y en la siguiente regla iba a empezar un ciclo con OMIFIN.
Vamos a estimularte el ovario a ver si se puede sacar algo, te tomas pastillas dobles durante 5 días y te pinchas tal día, tal otro y tal otro. Me tenían preparado hasta el papelito explicativo, con los días de pinchazos y todo.
Antes de irme me hicieron otro pequeño regalo, yo nunca tuve una vacuna en mi cuerpo, ya que con 9 meses de edad pasé una meningitis y decidieron no vacunarme, y en las pruebas dió que no tenía la rubeola puesta, y que sin esa vacuna, no podríamos seguir adelante ni aunque el omifín hiciera su efecto, me pidió que me fuera a urgencias en ese mismo momento y pidiera la vacuna ya que la vacuna debía llevar 2 meses en mi cuerpo antes de la FIV y ya no me daba tiempo.
No me lo podía creer, no podría tener hijos? Eso es lo único que se repetía en mi cabeza... Que injusta es la vida.
Llegué al ambulatorio y para una vacuna con mil explicaciones más la bomba de relojería que era mi cuerpo y mis sentimientos a punto de explotar, nos llevamos mas de 2 horas.
Al final la conseguí, llegué a casa y aquí empezó mi infertilidad.
Trago amargo el que me tocó vivir el día de mi santo.
Esta vez ya todo era correcto, solo faltaba comprobar que mi pareja lo tuviera todo en orden y a pasarme un verano genial.
Aunque entre medias la ginecóloga me detectó unos bultitos en el útero, y hasta que me dijo que eran de liquido, admito que me asusté, ya pensaba que no podría salirme nada mal.
Acudimos a las analíticas, al Seminograma y fuimos a la cita a recoger los resultados finales para empezar todo el proceso.
Recordáis aquella autorización firmada por los 2? Yo no la firmé, no se por qué, pero algo me decía que no la firmase.
Al llegar y llamarme, vimos que el doctor no estaba, en su lugar había 2 doctoras jovencísimas que a mi me parecieron muy serias, la enfermera tuvo una breve charla con mi marido sobre futbol y un segundo después empezó a hablar una de ellas.
-Mira Mª Carmen, hemos detectado un problema, después de recibir todas las pruebas, resulta que tienes un numero extrañamente bajo de reserva ovárica, igual porque llevas 14 años tomando pastillas anticonceptivas y éstas te han provocado una perdida masiva de ovocitos, no lo sabemos, con ese numero tan bajo, la seguridad social no realiza fecundaciones in vitro ya que no podemos contar con el numero mínimo de óvulos necesarios y en tu caso, necesitamos un numero mayor, ya que tenemos que biopsiar embriones.
Ahí justo fue cuando me di cuenta que el problema lo tenía yo, miré a un lado y al otro, incrédula y con un timbre de voz extremadamente bajo le añadí a la doctora;
-Pero si yo ya he estado embarazada, como voy a ser...
Como diciéndole, chiquilla te estas equivocando!!
Ella respiró y añadió, -eso fue antes de llevarte tantos años con las pastillas.
Yo flipé, si las pastillas eran de por vida, algo obligatorio mandado por un médico!!!!!!!
La verdad es que intentó relajarme tal y como añadía cosas, lo que pasa es que yo estaba en estado de shock.
Nos dijo que tal y como acabase las pastillas este ciclo no las retomase jamás, que esperase 1 mes, vamos, un ciclo sin pastillas y en la siguiente regla iba a empezar un ciclo con OMIFIN.
Vamos a estimularte el ovario a ver si se puede sacar algo, te tomas pastillas dobles durante 5 días y te pinchas tal día, tal otro y tal otro. Me tenían preparado hasta el papelito explicativo, con los días de pinchazos y todo.
Antes de irme me hicieron otro pequeño regalo, yo nunca tuve una vacuna en mi cuerpo, ya que con 9 meses de edad pasé una meningitis y decidieron no vacunarme, y en las pruebas dió que no tenía la rubeola puesta, y que sin esa vacuna, no podríamos seguir adelante ni aunque el omifín hiciera su efecto, me pidió que me fuera a urgencias en ese mismo momento y pidiera la vacuna ya que la vacuna debía llevar 2 meses en mi cuerpo antes de la FIV y ya no me daba tiempo.
No me lo podía creer, no podría tener hijos? Eso es lo único que se repetía en mi cabeza... Que injusta es la vida.
Llegué al ambulatorio y para una vacuna con mil explicaciones más la bomba de relojería que era mi cuerpo y mis sentimientos a punto de explotar, nos llevamos mas de 2 horas.
Al final la conseguí, llegué a casa y aquí empezó mi infertilidad.
Trago amargo el que me tocó vivir el día de mi santo.
1ª Cita en genética.
La siguiente visita fue a hemofilia, ya no estaba la doctora Pérez, si no otro doctor mucho más joven, éste me miró mi historial médico con más detenimiento y sin dudarlo me dijo que sí, que la derivación a genética era correcta y viable, que solo faltaba esperar, eso si, que cuando llegase mi cita pasase primero por allí a recoger los resultados del análisis.Eso fue febrero de 2015.
Yo ya estaba concienciada y preparada, con deciros que me saqué seguro privado y todo porque ya había decidido hasta donde iba a nacer la criatura...pobre ilusa.
El tiempo fue avanzando, no me preocupé demasiado de eso ya que sabía que ahora tocaba esperar largo y tendido aquella cita, pues me equivoqué, fue antes de lo que me imaginaba, llamaron de la unidad de genética del hospital Virgen del Rocío para darme la primera cita en Mayo.
Para ser exactos justo el día antes de la final que jugaba el Sevilla F.C. en Varsovia, y diréis, y esto que tiene que ver? jajajaj Mucho, acudí sola porque mi marido se fue a Varsovia trabajando, por eso lo sé.
Por la mañana fui a recoger la analítica que me hicieron en la unidad de hemofilia/ hematología y la doctora Pérez me estaba esperando, me dio un sobre cerrado y me dijo, he estado esperando 14 años a que volvieras por aquí para darte esto en persona. A tu hermana le hizo falta pero no le sirvió de nada, pero solo a ti te lo doy en mano por que eres la única a la que le interesa tenerlo.
Yo no sabía que contenía aquel sobre con tanto misterio, me pidió que se lo diera al doctor de genética que el sabría lo que hacer. Eso hice, lo guardé y lo llevé en mi visita.
Reconozco que llegué tarde, tenía contratado el montaje de un cumpleaños y salí desde la otra punta de Sevilla con la hora justa, recibí una llamada al móvil por si me había perdido y les pedí por favor que me esperasen 10 minutos.
Al llegar conocí a Lola, la enfermera y al doctor, de fondo había una pared llena de fotos de bebes, tomé asiento acelerada ya que salí corriendo por aquella cuesta más los 4 pisos de altura hasta llegar a la consulta.
Me intentó relajar la enfermera y a mi solo me salió un:
-Esas son mis sobrinas!!!
Se volvieron a la par y me dijeron; -Estas segura? Hay muchos niños.
-Sin duda, son esas de la diadema.
A lo que el doctor añadió; -Pues a esas la hice yo.
yo eché a reír y le pregunte si su padre también tendría algo que ver y el replicó:
-Sin mi esas niñas no estarían aquí, así que también son mías.
Me hizo gracia y consiguió que me relajase un poco.
Me preguntaros donde estaba mi pareja y les expliqué que por motivos de trabajo se encontraba fuera del país, y ahí empezaron a darme papeles y citas.
Seminograma, analíticas de sangre por ambas partes, aunque por la mía eran triples.
Me dijo que me fuera detrás que me iba a explorar, tras la exploración que me dijo que todo estaba bien, me indicó que necesitaba coger peso como fuera, que para la próxima cita que iba a ser en Agosto tenía que venir con 46 kg.
Eso para mi es un trauma, no engordo ni queriendo, fijaos, y sin saberlo ese fue el menor de mis males.
De momento recordé que no le había dado la carta de la doctora, asi que la saqué y le indique que la leyera, que se la mandaba la hematóloga.
Estaba apoyado en la mesa leyendo y de momento se echó para atrás, me dijo;
-¿Eres madre?
-No, estuve embarazada pero no nació por que era varón hemofílico.
-¿Sabes lo que es esto?
-Eh, no.
-Tenemos el gen exacto de un hemofílico de tu familia, gracias a esto podemos descartar 100% la anomalía y traer embriones sanos.
Yo me quedé helada, no me estaba enterando muy bien de aquello, como que el gen, la anomalía, ¿de dónde había salido eso?...De momento una lucecita se me vino y recordé que a mi bebé le sacaron el liquido amniótico en Sevilla, ¿Recordáis? Y cuando entré en la clínica uno de las cosas que autoricé fue que le hicieran una especie de análisis o estudios al embrión, porque era muy importante. En su momento no sabía por qué, pero es que no quedaban hemofílicos vivos en mi familia, el único era él y así podríamos tener una ayuda en un futuro.
A mi hermana no le sirvió porque ella no era la madre ni la hija del hemofílico, o sea que no era compatible al 100%.. Si embargo yo sí.
A ese medico de momento se le iluminó la mirada, y me dijo, -¿sabes lo que significa esto? Podemos traer un varón sano.
Su ilusión contrastaba con mi miedo, un pellizco enorme que me dio en el estomago.
-Doctor, ¿pero es seguro al 100%?
-No hombre, habría que esperar y hacer amniocentesis, porque podría fallar algo.
Ahí fue cuando dije,NO.
-Lo siento mucho doctor, pero usted me pone una niña y yo tan feliz, o una niña sana y mejor aún, pero yo no quiero pasar de nuevo por eso.
Él insistió una vez más, me dijo que de aquí al día que tenga que volver con todas las pruebas, que ese día le dijera mi respuesta, que me lo pensase bien.
La verdad es que le entendí, pero que me entienda él a mi, es algo muy duro, que si no sale bien, yo no levantaba cabeza nunca más.
Para acabar la visita, me dieron un consentimiento que debía traer firmado por los 2 para empezar el tratamiento. Se volvió y le pidió a la enfermera que me adelantase la cita ha mediados de julio, 16/07/15, mi santo.
Le pregunté cuanto más había que esperar, y me dijo medio sonriendo que en Septiembre u Octubre ya estaría con la transmisión de embriones.
Vamos...Embarazada en Septiembre.
Yo ya estaba concienciada y preparada, con deciros que me saqué seguro privado y todo porque ya había decidido hasta donde iba a nacer la criatura...pobre ilusa.
El tiempo fue avanzando, no me preocupé demasiado de eso ya que sabía que ahora tocaba esperar largo y tendido aquella cita, pues me equivoqué, fue antes de lo que me imaginaba, llamaron de la unidad de genética del hospital Virgen del Rocío para darme la primera cita en Mayo.
Para ser exactos justo el día antes de la final que jugaba el Sevilla F.C. en Varsovia, y diréis, y esto que tiene que ver? jajajaj Mucho, acudí sola porque mi marido se fue a Varsovia trabajando, por eso lo sé.
Por la mañana fui a recoger la analítica que me hicieron en la unidad de hemofilia/ hematología y la doctora Pérez me estaba esperando, me dio un sobre cerrado y me dijo, he estado esperando 14 años a que volvieras por aquí para darte esto en persona. A tu hermana le hizo falta pero no le sirvió de nada, pero solo a ti te lo doy en mano por que eres la única a la que le interesa tenerlo.
Yo no sabía que contenía aquel sobre con tanto misterio, me pidió que se lo diera al doctor de genética que el sabría lo que hacer. Eso hice, lo guardé y lo llevé en mi visita.
Reconozco que llegué tarde, tenía contratado el montaje de un cumpleaños y salí desde la otra punta de Sevilla con la hora justa, recibí una llamada al móvil por si me había perdido y les pedí por favor que me esperasen 10 minutos.
Al llegar conocí a Lola, la enfermera y al doctor, de fondo había una pared llena de fotos de bebes, tomé asiento acelerada ya que salí corriendo por aquella cuesta más los 4 pisos de altura hasta llegar a la consulta.
Me intentó relajar la enfermera y a mi solo me salió un:
-Esas son mis sobrinas!!!
Se volvieron a la par y me dijeron; -Estas segura? Hay muchos niños.
-Sin duda, son esas de la diadema.
A lo que el doctor añadió; -Pues a esas la hice yo.
yo eché a reír y le pregunte si su padre también tendría algo que ver y el replicó:
-Sin mi esas niñas no estarían aquí, así que también son mías.
Me hizo gracia y consiguió que me relajase un poco.
Me preguntaros donde estaba mi pareja y les expliqué que por motivos de trabajo se encontraba fuera del país, y ahí empezaron a darme papeles y citas.
Seminograma, analíticas de sangre por ambas partes, aunque por la mía eran triples.
Me dijo que me fuera detrás que me iba a explorar, tras la exploración que me dijo que todo estaba bien, me indicó que necesitaba coger peso como fuera, que para la próxima cita que iba a ser en Agosto tenía que venir con 46 kg.
Eso para mi es un trauma, no engordo ni queriendo, fijaos, y sin saberlo ese fue el menor de mis males.
De momento recordé que no le había dado la carta de la doctora, asi que la saqué y le indique que la leyera, que se la mandaba la hematóloga.
Estaba apoyado en la mesa leyendo y de momento se echó para atrás, me dijo;
-¿Eres madre?
-No, estuve embarazada pero no nació por que era varón hemofílico.
-¿Sabes lo que es esto?
-Eh, no.
-Tenemos el gen exacto de un hemofílico de tu familia, gracias a esto podemos descartar 100% la anomalía y traer embriones sanos.
Yo me quedé helada, no me estaba enterando muy bien de aquello, como que el gen, la anomalía, ¿de dónde había salido eso?...De momento una lucecita se me vino y recordé que a mi bebé le sacaron el liquido amniótico en Sevilla, ¿Recordáis? Y cuando entré en la clínica uno de las cosas que autoricé fue que le hicieran una especie de análisis o estudios al embrión, porque era muy importante. En su momento no sabía por qué, pero es que no quedaban hemofílicos vivos en mi familia, el único era él y así podríamos tener una ayuda en un futuro.
A mi hermana no le sirvió porque ella no era la madre ni la hija del hemofílico, o sea que no era compatible al 100%.. Si embargo yo sí.
A ese medico de momento se le iluminó la mirada, y me dijo, -¿sabes lo que significa esto? Podemos traer un varón sano.
Su ilusión contrastaba con mi miedo, un pellizco enorme que me dio en el estomago.
-Doctor, ¿pero es seguro al 100%?
-No hombre, habría que esperar y hacer amniocentesis, porque podría fallar algo.
Ahí fue cuando dije,NO.
-Lo siento mucho doctor, pero usted me pone una niña y yo tan feliz, o una niña sana y mejor aún, pero yo no quiero pasar de nuevo por eso.
Él insistió una vez más, me dijo que de aquí al día que tenga que volver con todas las pruebas, que ese día le dijera mi respuesta, que me lo pensase bien.
La verdad es que le entendí, pero que me entienda él a mi, es algo muy duro, que si no sale bien, yo no levantaba cabeza nunca más.
Para acabar la visita, me dieron un consentimiento que debía traer firmado por los 2 para empezar el tratamiento. Se volvió y le pidió a la enfermera que me adelantase la cita ha mediados de julio, 16/07/15, mi santo.
Le pregunté cuanto más había que esperar, y me dijo medio sonriendo que en Septiembre u Octubre ya estaría con la transmisión de embriones.
Vamos...Embarazada en Septiembre.
viernes, 16 de octubre de 2015
Empezamos de nuevo.
Mediados de 2014, decidí ponerme en lista de espera para una FIV.
En estos años la cosa ha cambiado, Eva ya cuenta con 13 perfectos años y sin parirla no me puede doler más.
He sido tita de muchos sobrinos, mis hermanos me han regalado 1 varón sano y 2 mellizas nacidas por FIV que sin que ellas lo supieran fueron aquella luz que borro casi del todo mi miedo.
Tengo pareja estable desde 2006 y tengo pasión por todos los hijos de mis amigas, vecinas y conocidas.
He estado esperando a estar con una economia estable para poder hacer frente a las necesidades del bebé, pero como supondreis eso es imposible, dada la edad de mi pareja teníamos que hacerlo ya sí o sí.
La verdad es que no hemos esperado mucho sólo desde el verano pasado, año y poco.
Acudí a mi medico de cabecera para pedirle derivación a hemofilia ya que era el paso a seguir y una vez alli ellos me derivasen a genética.
Los meses pasaban y no llegaba la cita, era una cita simple y en menos de 3 meses debía llegar. En enero desesperé un poco y usamos las triquiñuelas que se suelen usar cuando conoces a alguien que trabaja en el hospital.
Mi marido habló con esta persona y en menos de 1 semana ya tenía mi cita para hematología o mas exactamente, hemofília.
Llegó el día y estaba aterrada....recorrer los mismos sitios por donde andaba 14 años atras, la misma sala de espera, la sensación de conocer todo aquello pero no saber identificarlo correctamente.
Llegué temprano y me senté frente a la puerta, a mi derecha había una familia, padre , madre e hijo....
Un escalofrío me recorrío por la espalda, ese niño era hemofilico, no me pregunteis porque lo sé, en realidad no lo sé, es básicamente el instinto, le miré a los ojos y vi al niño que no tuve, vi su brazo hinchado y en cabestrillo, el color pálido de su piel y los mimos y cuidados con los que le trataban...Era hemofilico seguro.
En la otra consulta había una chica, le sacaban sangre, era bastante joven, al verla me transportó a esa Mamen de 19 años a la que le hacían un estudio genético, embarazada...era el mismo sitio.
De momento salió. Era ella, mi doctora...igual pero más vieja, pero igual, se fue hacia mi pareja flechada y le preguntó muy extrañada:
-¿Tienes cita? ¿Vienes aquí?
Imagino que veía a un hemofilico sin fichar y palideció, rápidamente le dije que la cita la tenía yo y en un par de minutos me hizo pasar.
Le conté mi historia y tenía pequeños flashback de aquella vez.
Mi historial medico estaba en papel y ellos no estaban preparados para la cita, me pidió que volviese en cuanto tuvieran los resultados del primer analisis que me harían 5 minutos despues pero mientras y para ir acelerando el trámite, me mandó a genética a pedir oficialmente mi cita.
Mientras me sacaban sangre, miré hacia arriba,ya que me suelo marear con facilidad, y en el techo y el frontal había 2 fotos de bebés sonriendo, ahi me di cuenta que ya estaba preparada.
En estos años la cosa ha cambiado, Eva ya cuenta con 13 perfectos años y sin parirla no me puede doler más.
He sido tita de muchos sobrinos, mis hermanos me han regalado 1 varón sano y 2 mellizas nacidas por FIV que sin que ellas lo supieran fueron aquella luz que borro casi del todo mi miedo.
Tengo pareja estable desde 2006 y tengo pasión por todos los hijos de mis amigas, vecinas y conocidas.
He estado esperando a estar con una economia estable para poder hacer frente a las necesidades del bebé, pero como supondreis eso es imposible, dada la edad de mi pareja teníamos que hacerlo ya sí o sí.
La verdad es que no hemos esperado mucho sólo desde el verano pasado, año y poco.
Acudí a mi medico de cabecera para pedirle derivación a hemofilia ya que era el paso a seguir y una vez alli ellos me derivasen a genética.
Los meses pasaban y no llegaba la cita, era una cita simple y en menos de 3 meses debía llegar. En enero desesperé un poco y usamos las triquiñuelas que se suelen usar cuando conoces a alguien que trabaja en el hospital.
Mi marido habló con esta persona y en menos de 1 semana ya tenía mi cita para hematología o mas exactamente, hemofília.
Llegó el día y estaba aterrada....recorrer los mismos sitios por donde andaba 14 años atras, la misma sala de espera, la sensación de conocer todo aquello pero no saber identificarlo correctamente.
Llegué temprano y me senté frente a la puerta, a mi derecha había una familia, padre , madre e hijo....
Un escalofrío me recorrío por la espalda, ese niño era hemofilico, no me pregunteis porque lo sé, en realidad no lo sé, es básicamente el instinto, le miré a los ojos y vi al niño que no tuve, vi su brazo hinchado y en cabestrillo, el color pálido de su piel y los mimos y cuidados con los que le trataban...Era hemofilico seguro.
En la otra consulta había una chica, le sacaban sangre, era bastante joven, al verla me transportó a esa Mamen de 19 años a la que le hacían un estudio genético, embarazada...era el mismo sitio.
De momento salió. Era ella, mi doctora...igual pero más vieja, pero igual, se fue hacia mi pareja flechada y le preguntó muy extrañada:
-¿Tienes cita? ¿Vienes aquí?
Imagino que veía a un hemofilico sin fichar y palideció, rápidamente le dije que la cita la tenía yo y en un par de minutos me hizo pasar.
Le conté mi historia y tenía pequeños flashback de aquella vez.
Mi historial medico estaba en papel y ellos no estaban preparados para la cita, me pidió que volviese en cuanto tuvieran los resultados del primer analisis que me harían 5 minutos despues pero mientras y para ir acelerando el trámite, me mandó a genética a pedir oficialmente mi cita.
Mientras me sacaban sangre, miré hacia arriba,ya que me suelo marear con facilidad, y en el techo y el frontal había 2 fotos de bebés sonriendo, ahi me di cuenta que ya estaba preparada.
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